Nueva cita en la clínica

Holaaa!

Por aquí andamos para contaros que el viernes fuimos a la clínica de nuevo para tener una charla informativa con el doctor.

Os reconozco que la vida no me da para más y todo lo que no sea mi peque ha pasado para mí a un segundo plano pero al menos una charla no la quería dejar pasar.

Le planteé mi miedo a que mis óvulos vayan a peor en cuanto a calidad y le propuse (todo el rato éramos los dos, estamos de acuerdo en esto. Solo que al ser yo quien escribe lo cuento en singular) hacer un ciclo y congelar los embriones que obtengamos.

La otra vez hicimos dgp pero, desde mi punto de vista, el resultado no fue nada significativo por los pocos embriones a los que se le hizo. Así que le planteé hacer una FIV normal y llevar a los embriones a blastos en vez de gastar tanto dinero en un dgp (son 4000€). El doctor estaba de acuerdo, aunque me habló del factor psicológico que puede suponer hacer muchas transferencias y obtener negativos porque si los embriones no están sanos lo normal es que no implanten. Si no fuese mamá, sin duda sería muy doloroso, pero creo que ahora lo veo de otra manera. Claro que sería duro, pero pensar en un dgp sin ningún embrión sano (por ejemplo) es doloroso y carísimo.

En fin, que la idea es hacer un ciclo sobre febrero y congelar lo que se obtenga. Espero que sea al menos lo mismo que la otra vez, aunque tengo que repetir los análisis para ver si las hormonas siguen igual o ha cambiado algo.

Veremos cómo va transcurriendo la cosa.

Por otro lado, la peque ya tiene seis meses y medio pasaditos y hace un par de semanas empezamos en la escuela infantil. Sí, empezamos, porque yo lo pasé peor que ella. Allí está genial, pero verla con mocos me está matando! Algún consejo o truquillo de mamis no tan novatas como yo? Ahora voy a probar con cebolla en la habitación…

A ver si saco más huecos para contaros más cositas…

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Empezamos

El lunes volví a trabajar, con mucha pena, eso sí. Por suerte, esta semana no tengo que ir ni todos los días ni muchas horas, así que me sirve un poco de adaptación. La peque se queda en buenas manos, de eso estoy más que segura porque es mi madre, pero la echo mucho de menos cuando no la tengo conmigo.

Por otro lado, he solicitado una cita en la clínica para valorar mis opciones para un segundo bebé. Sé que mi caso no es fácil y que el tiempo no juega a mi favor, así que quiero ver qué nos proponen. Tengo algunas ideas, pero no sé si son o no viables.

Hasta dentro de un mes no es la cita (no podíamos cuadrar horarios para que fuese antes) pero ya os contaré qué tal y lo que tengo pensado.

De momento, a disfrutar de mi no tan peque, que ya va camino de seis meses y convertirse en toda una señorita.

Qué tal vuestra vuelta de vacaciones? Cómo lo lleváis con los peques?

Un año

Ayer se cumplió un año de la transferencia de nuestro único embrión sano.

Hoy mi princesa está en su cuna durmiendo como un angelito y no puedo sentirme más agradecida.

Repetiría una y mil veces cada pinchazo, cada bajón, cada dolor y cada sensación de fracaso si la recompensa es poder mirarla, abrazarla y quererla como lo hago.

Gracias a la reproducción asistida somos una familia de tres y ojalá la podamos ampliar cuando la economía lo permita.

Me encanta ser mamá y me encanta sentirme así de feliz.

A las que estéis en el proceso y paséis momentos duros, no os rindais! Cuando llegue el final tan bonito no os arrepentiréis de haber luchado.

Vamos a tope

Quería ir haciendo entradas con los avances de la peque pero la verdad es que tengo el tiempo justo para descansar un poco y escribir un rato me parece tarea imposible.

Estamos a una semana de cumplir tres meses. Noelia como personita fuera de mí y yo como mamá.

Ya nos hemos ido conociendo la una a la otra y nos hemos adaptado a la vida juntas. Estamos gran parte del día solas así que estábamos forzadas a entendernos y apañarnos.

Siendo sincera, lo pone muy fácil. Claro que llora a veces sin consuelo y no sé qué le pasa, pero momentos malos tenemos todos.

Le encanta dormirse escuchando mi corazón (de hecho, así está ahora) y tiene una sonrisa que enamora a cualquiera. Ya suelta sus primeras carcajadas y balbucea mucho. Le hemos oído ajo y alguna vez parece que dice maaaaaaamaaaaaa, pero a lo mejor son mis ganas de entender eso.

Creo que vamos algo retrasadas en lo de mantenerse erguida, pero estamos haciendo ejercicios y espero que poco a poco lo consigamos.

Intentaré pasarme a contaros más cosillas, pero supongo que me entendéis cuando os digo que la quiero disfrutar a tope y sin perderme ni un segundo!!! Me encanta ser mamá. Ojalá repitamos algún día!

Un besote chicas!!!

Mi experiencia con la lactancia

Desde antes de dar a luz, tenía claro que quería dar el pecho. Antes de las clases de preparación al parto pensaba que por tener muy poco pecho iba a tener problemas, pero el matrón y Google me dejaron claro que podría hacerlo igual de bien que cualquier mujer.

Sabía que no iba a ser nada fácil, especialmente eran las visitas lo que me preocupaba más puesto que soy muy pudorosa y nunca he estado dispuesta a hacerlo delante de alguien que no sea M. Nosotros tres, nadie más.

La cosa empezó mal porque debido a la anemia tras el parto, me dijeron que la leche iba a tardar algo más de la cuenta en subirme. Aún así, yo me ponía a la nena al pecho a ratos. También notaba que no succionaba bien del todo y no sabía el motivo. Era como si no tuviese fuerzas para hacerlo.

Como os digo, las visitas no ayudaban porque no me la ponía al pecho cuando había gente en la habitación. Solamente dejamos que fuesen al hospital nuestros padres, pero ni así. Mi suegra hasta entraba sin llamar. Mi madre, en cambio, mandaba hasta WhatsApp desde fuera para ver si podía pasar y si no le contestaba se quedaba fuera. En fin, voy a dejar las quejas hacia la familia política para otro momento. Solo que si con mi experiencia puedo ayudar a alguien en mi situación, yo me alegraré. Si sois vergonzosas como yo, las visitas es mejor que os las ahorreis hasta que la lactancia esté establecida. Ese es mi consejo. Si ellos están allí cuatro horas al día (por decir algo) son cuatro horas que el bebé no mama. Me hervía la sangre ver a alguien sentadx en un sillón de la habitación mandando WhatsApp sin levantar la vista del móvil cuando yo podía estar con mi bebé al pecho. Pero como no eran mis padres, no los eché. Mal por mi parte, debí hacerlo.

Cuando la gente se iba, pedía consejo a las enfermeras. Me aconsejaron darle algo de biberón porque ella no se estaba alimentando como tocaba ya que tenía la glucosa algo baja y estaba como apagada, con lo que succionaba poco.

Los días en el hospital pasaron y la cosa seguía igual. Al día le dábamos unos 10ml de bibe que nos daban allí, pensando que del pecho cogía algo más. Pero creo que no lo hizo porque bajó bastante de peso. Llegamos casi al 10% en un par de días.

Lloré mucho. Me sentía inútil. Así que subimos la dosis de biberón, porque no estaba dispuesta a ver cómo mi hija lloraba al ponerse al pecho, succionar y ver que no salía nada. No se calmaba conmigo, a veces al contrario. Y yo agobiada por las visitas. Los hubiese mandado a la miiii, de verdad. A la gente y a sus consejos, que con lo nerviosa que estaba me molestaban una barbaridad. Tenía muchas ganas de irme a casa para no verlos. A día de hoy (41 días desde que nació Noelia) no han vuelto a verla, y por mí genial. No es algo que me preocupe.

Nos fuimos a casa a los tres días. Yo seguía muy débil y pedí el alta voluntaria, negándome a que me hiciesen una transfusión.

Al día siguiente tuve que volver mareada pérdida y agobiada porque tenía miedo de coger a mi bebé y que se me cayese.

Me compré un sacaleches para ver si sacándome la leche yo y dándosela en el biberón la cosa mejoraba. Pero, aunque me dolía mucho el pecho, no acababa de subirme y apenas salía nada. Vamos, que con eso no la podía alimentar.

Optamos por la lactancia mixta hasta que me subiese la leche. Cómo disfrutaba bebiendo algo con alimento y yo viéndola feliz.

Una vez más, las visitas (esta vez en casa) me molestaban para ponerla al pecho todo lo que debería. Pero ya tenía los biberones para que al menos no bajase más de peso.

Había días que solo podía ponerla un par de veces al pecho. Imaginad.. pero vamos, que la culpa es mía por no ponerme firme.

A los días opté por pezoneras. Y fue entonces cuando descubrí lo que era una buena succión. Creo que antes ella no lo había hecho como de verdad tocaba. Y me alegré! Notaba como salía más leche y pensé que todo iba mejorando. Pero el no ponerla al pecho todo lo que debía, hizo que no subiese demasiada leche.

Me animé a buscar una asesora de lactancia. Para cuando encontré una por mi zona, prácticamente no me salía leche. Conseguía no más de 20ml al día (anteriormente conseguía unos 60) y no me daba ni para una toma.

Me ofrecieron la posibilidad de relactar y me encantó. Me cité con una asesora y una matrona y lo probamos. Consistía en darle el biberón de fórmula pero metiéndole el dedo en la boca y una pequeña sonda para que ella succionase o utilizar un relactador. El caso era no usar tetina. Además, yo me estimulaba con el sacaleches y me ponía la pezonera con la sonda también.

Mi producción de leche mejoró bastante, pero esto es un trabajo duro y no era tan rápido.

Entonces una noche me empezaron a dar vértigos. Fue horrible. Todo me daba vueltas, no me atrevía a coger a Noelia pensando que se me caía. Volví a llorar mucho. No podía valerme por mí misma.

Volví a urgencias. La buena noticia fue que ya no tenía anemia. La mala fue que mi columna se había resentido y de ahí mis mareos. Me mandaron pastillas y allí estuve unas horas con un gotero para parar los mareos y los vómitos. Sí, también vómitos… Lo peor fue que las pastillas eran incompatibles con la lactancia. A día de hoy aún las sigo tomando, aunque he bajado la dosis mucho. No he querido dejarlas de golpe porque estoy gran parte del día sola con la peque y no quiero llevarme un susto.

Todo el trabajo con el sacaleches y el relactador lo perdí, claro. Dejé de sacarme leche y no me dio ni una mastitis ni nada, así que tampoco tenía demasiada.

No os imagináis lo fracasada que me he llegado a sentir. Sé que Noelia está bien alimentada con su leche de fórmula, pero me hacía mucha ilusión tener ese vínculo con ella. Intento un rato al día hacer una especie de piel con piel. A veces con ropa y otras sin, pero me encanta de todas formas y ella me reconoce el olor.

He guardado el sacaleches en un cajón y ya intento no pensarlo mucho.

Si vuelvo a ser madre, intentaré hacer las cosas de otra manera. Ser firme, no rendirme. Ahora hay veces que pienso que le he fallado a quien más quiero. He tenido obstáculos de varios tipos, pero lo podía haber salvado.

En fin… Hoy mi peque ronda los 4 kg y mide unos 54-55cm. Es una niña sana y tengo que dar gracias por eso. Es delgadita como su papá (yo era una bola) pero se alimenta bien. Los gases la hacen llorar antes de dormir por la noche pero la intentamos calmar Como podemos.

La queremos a rabiar, sea como sea. Es lo mejor que nos ha pasado en la vida y ya no sabríamos vivir sin ella. Lo bueno del biberón es que su papá también puede crear un vínculo con ella, aunque a la mía le gusta que se lo dé yo 😊

Ojalá mi testimonio os sirva si vais a ser mamás pronto. Sed duras y no dejéis que nadie se meta en vuestro trabajo como mamás.

Un besito y feliz finde!!